El Puerto de Barcelona y el Puerto de Shanghái avanzan en el desarrollo de un corredor marítimo verde y digital. La iniciativa incorpora a fabricantes y operadores logísticos para reducir las emisiones en toda la cadena de transporte de vehículos, desde las fábricas hasta los concesionarios.
La nueva etapa se desarrolló durante una visita a Barcelona de Song Xiaodong, presidente de Shanghai International Port Group (SIPG), empresa que gestiona el puerto chino. La cooperación entre ambas instalaciones contempla mejoras en digitalización, eficiencia operativa y transición energética.
Entre las medidas previstas figura la instalación de sistemas de suministro eléctrico desde tierra, conocidos como Onshore Power Supply (OPS). Esta tecnología permite que los buques apaguen sus motores auxiliares mientras permanecen amarrados. El proyecto también incluye infraestructura para combustibles marítimos alternativos y equipos portuarios de cero emisiones.
La iniciativa contempla, además, el transporte de vehículos eléctricos entre ambos mercados. En este segmento participa el fabricante chino Chery, que prevé incrementar el volumen de unidades que llegan al Puerto de Barcelona. El proyecto busca reducir el impacto ambiental de la logística automotriz entre Asia y Europa.
La colaboración entre ambas terminales se formalizó en junio de 2026 mediante un acuerdo estratégico que abarca la digitalización, la seguridad operativa y el desarrollo de puertos verdes. También contempla el uso de combustibles alternativos para avanzar hacia una cadena logística marítima con menores emisiones.